
A día de hoy escuchar el nombre de Clint Eastwood (El Bueno, El Feo y El Malo, Sin Perdón o Million Dollar Baby) es sinónimo de cine de calidad. Para mí y los de mi quinta, y los hermanos mayores y los padres de los de mi quinta supone también el referente a una de las figuras más duras y pétreas del western (spaguetti al principio y de una deliciosa sobriedad mucho después, como con El Jinete Pálido o la antes mencionada Sin Perdón). Yo creo que junto con el póstumo Charles Bronson (Tambores de Guerra, Los siete Magníficos o Yo soy la Justicia) es uno de los más carimáticos tios duros de la decada de los 70 y 80. Desde hace unos años el señor Eastwood nos tiene acostumbrado a otro tipo de cine. A uno en el que principalmente cede su protagonismo a otros actores pasando él a las labores de dirección. Aunque cómo sabreis no es así en todas. ya en la más reciente Million Dollar Baby vuelve a plantarse delante de las cámaras, así cómo la que nos ocupa Gran Torino.
El nombre se le debe a un modelo de la Ford de principio de los 70. Tengo que reconecer que encuanto el nombre del nuevo filme empezó a circular por la red estuve muy emocionado, pues esperaba que tuviera relación con otro filme de culto del mismo actor, Harry El Sucio. Después de ver cómo volvían a la vida héroes perdidos en el limbo cómo Rambo y John McLain, con más o menos acierto, mi espectación se tornó preocupación pero levanté la cabeza y allí vi a Eastwood y me dije ; este abuelete no va a cagarla con un truñaco. Y no lo ha hecho. Aunque al final no haya sido la añorada vuelta de Harry Callahan.
Aunque la verdad es que me pasa cómo con El Último Boy Scout. El personaje que interpreta Bruce Willis aquí bien podría ser John McLain, en La Jungla de Cristal. Pues igual me sentí viendo Gran Torino. Bien podría ser un octogenário Harry.
Es mal hablado cómo nadie. Posee una elcuencia mordaz y es extremadamente racista y conservador hasta enfermar. Es lo que en la piel de toro le llamariamos un facha, pero facha, facha...
La pelicula respira el estilo Eastwood. Un poco de Harry, el Sargento de Hierro y añadase unos salpicones de escupitajos de tabaco masticable marca de la casa. El personaje está estructurado con los retales de los más alabados personajes del actor. Recuerda un poco a todos ellos. Fantástico.
El filme de Clint Eastwood va jugando con el espectador, ganandose su simpatia con momentos memorables, hasta encajarnos un directo en toda la mandibula y nos hace desplomarnos al suelo introduciendo el efecto drámatico de forma exponencial. Así, directo y sin avisar. Esos momentos te cojen con la guardia baja, a pesar de que no te oculta nada, se va desarrollando con tranquilidad, sin prisas. Quiere captar el interes del espectador y hacerlo partícipe del pulso de la historia para llegar a involucrarse con todos esos sentimientos radicales.
Hay decisiones que tomamos con toda la buena voluntad del mundo, con la sana intención de ayudar que incluso si no calibramos antes la magnitud de sus posibles consecuencias puede tener un trágico desenlace.
Desde aquí quiero animaros a ver este Gran Torino. Montaos en él y dejaos llevar por su sobriedad y su buen hacer. Pero os advierto que cuando diga ha acelerar puede hacernos tragar saliva. Muy recomendable.
Que bueno ere subiii.¿que coño haces tu en el Bahia?
ResponderEliminarTe aprecio un huevo....