
Sí, sí. El de la foto no es otro que Jordi Gonzalez, verde después del repaso que voy a darle. Porque lo de "La Noria", ya no es normal. Ha caído en una vorágine de degradación inconcebible. Si ya fue esperpéntico pagar a "Violeta Santander" por sentarse ante las cámaras para que berrease como la verdulera que es, no es menos sangrante en acoso y derribo que se está haciendo a la "Iglesia Católica" en todas sus vertientes.
Antes de que nadie se lleve a confusión, no estoy diciendo que la iglesia sea en muchos contenidos tema de debate, porque lo es y mucho. Lo que no veo normal es tomar como tónica general el ensañamiento semanal aprovechando cualquier escusa y en este caso aprovechando "La Semana Santa".
No voy a entrar al trapo de cual Semana Santa es mejor. Porque todas lo son a su manera. Los sevillanos dirán: "Es lo más grande, mi alma". En Málaga contestarán que tronos de la embergadura que se ven aquí en ningún sitio. Y en Teruel que el recogimiento con el que se vive allí no tiene parangón".
A Jordi Gonzalez se le veía el plumero desde hace mucho, pero lo del pasado sábado fue desproporcionado. Atacó a la Semana Santa de una forma tan desproporcionada y por tantos lado y de manera tan manipulada que acabó cayendo de lleno en la contradicción más absoluta.
Para empezar se lanzó unas veinte veces la pregunta sobre si la Semana Santa era realmente devoción o folklore. Se dejó caer la pregunta tantas veces y se recalcó tanto la palabra folklore que Jordi Gonzalez no tuvo más pantalones que salir al quite declarando su amplio respeto por todos los que procesionan y nos metemos debajo de los varales.
Pero lo más denigrante es intentar politizar lo religioso en continuo ataque a una de las costumbres más antiguas y devotas de España, con tal de crear una falsa polémica y subir la audiencia.
Por otro lado entre las muchas manipulaciones que intentó y que los mismos contertulios le rectificaron fue cuando esgrimió como prueba del poco compromiso de los españoles con las cofradía, un artículo de "El Mundo" que inmigrantes sin papeles estaban sacando los tronos por falta de portadores. Como un contertulio se apresuró a rectificarle se trataba de una sola cofradía de Melilla.
Acto seguido seguido, pone el punto de mira en Sevilla sacando a relucir la imposibilidad de sacar un trono por las largas listas de espera y todo esto lo convierte en una oscura trama de corrupción y secretismo poco menos que sectario.
Señor gonzalez, o una cosa o la otra, o falta gente o sobran listas de portadores de tronos, pero no es admisible argumentar dos teorías contrapuestas de ataque. Orden más contraorden es igual a desorden, que es precisamente lo que se vivió en la mesa de debate.
Normal que en Sevilla exista lista de espera, teniendo en cuenta que cada "paso" tan sólo cuenta con cuarenta costaleros. Si hubiese preguntado en Málaga se habría encontrado con un abanico más amplio de la realidad. En función de los correonistas necesarios para llevar un trono de los de aquí -entre 120 y 180- y de la devoción que profesen los fieles por una imagen en particular, se encontrará con que habrá lista de espera interminable, caso de "La Esperanza" o "El Cautivo", en otras como "Viñeros" o "Nueva Esperanza" saldrá ese mismo año o como mucho deberá esperar al siguiente, e incluso "La Virgen de los Dolores" del "Puerto de la Torre" que tuvo que recurrir a Canal Sur para pedir hombres se trono ante la falta de demanda.
Lo que quiero decir con todo esto es que al menos para mí la objetividad de Jordi Gonzalez está literalmente por lo suelos y le será muy difícil recuperarla. A ver que se inventa esta semana con tal de subir audiencia.
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