lunes, 10 de mayo de 2010

EL ACOMODADOR: YA ESTAN AQUIIIIIIIIII

Amigos, ya hablamos de esta peli en su debido momento. Hoy toca ponerle nota. Como ya sabéis esta película a costado la escandalosa cifra de 500 euros y tras un par de años rodando sin rumbo de mano en mano, por uno de esos rebotes de la vida, acabó en las manos de Spielberg que no dudó un instante en distribuirla y reventar la taquilla.

Rodada directamente en vídeo -pero de calidad, no como La Bruja de Blair- y con dos únicos protagonistas, Paranormal Activity se adentra en el terror más profundo del ser humano, el miedo a lo desconocido.

Sin efectos especiales, sin un guión elaborado, sin giros inesperados en el argumento, Paranormal Activity es simple como la vida misma y ahí precisamente reside su secreto.

Que nadie se lleve a engaño, la pareja que veremos en la pantalla no es la protagonista en absoluto, quien verdaderamente ostenta el papel principal es el terror en estado puro que flota en el ambiente desde el minuto cero. Al principio de pasada y en tono de broma por parte de una de las partes de la pareja, pero que conforme los inteminables ochenta minutos de metraje se arrastran por la pantalla, esa masa invisible y etérea cobra formar hasta inundar cada esquina de nuestro propio salón.

Como digo, no hay efectos especiales, no hay zoombies, ni niñas que escupen blandiblú por la boca. Tan sólo ruidos, pasos, crujidos, gritos lejanos y una atmósfera asfixiante y opresiva que se vuelve más y más densa a cada minuto que pasa.

Creo que básicamente Paranormal Activity afecta de dos formas distintas según el espectador. Unos se sentirán incómodos en el sofá, sin acabar de encontrar la postura cómoda -porque no es una película cómoda de ver- y dando repullos plano tras plano. En el segundo supuesto me encuentro yo, en los que disfrutamos de la peli, nos maldecimos a nosostro mismos por no haber tenido una idea tan brillante y simple en su momento -sobretodo al ver repetidamente en los espejos de la peli que está rodada con mi misma cámara que uso para trabajar- y a los que el miedo llega después, cuando en mitad de la noche te despiertas literalmente meándote y piensas: "coño, que oscuro está el cuarto. Bueno voy a esperar a ver si se me pasan las ganas". Y claro , las ganas no se pasan y te levantas a toda prisa encendiendo las luces a tu paso, orinas vigilando la puerta del baño desde el espejo del lavabo y vuelves a la cama de un salto para taparte otra vez hasta las cejas porque ha crujido algo en el piso de arriba.

Sin duda peli recomendable para pasar un rato de miedo mientras la ves o como en mi caso después de haberla visto. Imprescindible en vuestra videoteca.


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