
Va a hacer ya diez años del estreno de la primera entrega de Destino Final, lo sé porque la ví en el cine justo dos días antes de coger un avión camino de Tenerife -imaginad mi cara mientras veía la secuencia del accidente- curiosamente una semana más tarde, el día antes de coger el avión de regreso se estrellaba el último concorde- La cuestión es que diez años después yo sigo aquí y la franquicia Destino Final también.
Todo parecía indicar que la reciente cuarta parte en 3D sería la última, pero los resultados de taquilla han sido favorables y parece que los productores no están dipuestos a dejar escapar a esta gallina que todavía es capaz de poner alguno huevo de oro más.
El caso es que a menos que el destino lo impida, la muerte continuará reclamando víctimas en la pantalla grande con formas aún más enreversadas, complejas e inverosímiles si es posible. Y en 3D, por supuesto.
En fin, que aquel que quieran encontrar la muerte cerebral en la butaca de una sala de proyección sólo tiene que esperar a mediados del año próximo.
Siguiendo nuestra costrumbre, hemos consultado con nuestro experto en cuestiones paranormales sobre qué hay de cierto sobre que la muerta pueda perseguir a todo aquel que halla conseguido zafarse de ella. Y esto es lo que nos ha contado.
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